Con esta sección desde la Asociación de Yecla de Afectados de Cáncer queremos ayudaros a resolver todas aquellas dudas que puedan surgir tanto a pacientes como a sus familiares en cualquiera de las fases de la enfermedad.

Los textos que aquí compartimos están documentados con fuentes oficiales y fidedignas en la investigación y la lucha contra el cáncer. Para más información acerca de cada una de las secciones, sólo hay que pinchar en el enlace de la fuente.

Información básica sobre el cáncer

¿Qué es el cáncer?

El término cáncer engloba un grupo numeroso de enfermedades que se caracterizan por el desarrollo de células anormales, que se dividen y crecen sin control en cualquier parte del cuerpo.

Mientras las células normales se dividen y mueren durante un periodo de tiempo programado, la célula cancerosa ‘olvida’ la capacidad para morir y se divide casi sin límite. Tal multiplicación en el número de células llega a formar unas masas, denominadas ‘tumores’ o ‘neoplasias’, que en su expansión destruyen y sustituyen a los tejidos normales.

Algunos cánceres pueden no formar tumores, como sucede típicamente en los de origen sanguíneo. Por otra parte, no todos los tumores son ‘malignos’ (cancerosos). Hay tumores que crecen a un ritmo lento, que no se diseminan ni infiltran los tejidos los vecinos y se los considera ‘benignos’.

Fuente: Sociedad Española de Oncología Médica

¿Cómo evoluciona el cáncer?

El cáncer se extiende a los tejidos y órganos vecinos a través de un proceso de invasión, emigrando e infiltrando directamente las áreas contiguas.

Además, puede invadir los vasos sanguíneos y linfáticos, y viajar a través de ellos hasta otros órganos o tejidos distantes en los que puede implantarse. Estos nuevos focos de enfermedad son las ‘metástasis’.

Fuente: Sociedad Española de Oncología Médica

¿Cómo se diagnostica un cáncer?

Cuando un paciente acude a consulta por alguna molestia o síntoma, el médico, antes de realizar cualquier prueba, elabora una historia clínica. Esta incluye los antecedentes familiares y personales del paciente y sus hábitos de vida.

La historia clínica, junto con la exploración física, permite obtener una serie de datos que pueden hacer sospechar la existencia de un cáncer o de cualquier otro problema de salud.

En función del resultado de la exploración y según los posibles diagnósticos, el médico propondrá (si fuera necesario) la realización de una serie de pruebas analíticas o de imagen.

Fuente: Asociación Española Contra el Cáncer

¿Dónde puedo encontrar información más detallada sobre cualquier tipo de cáncer?

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ha creado un directorio donde pacientes y familiares pueden disponer de información más exhaustiva acerca del cáncer.

Para acceder a él, sólo hay que pinchar aquí.

¿Qué significan algunos de los términos y palabras que utiliza mi oncólogo para referirse a mi enfermedad?

Oncólogos médicos de la Sociedad, en colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), han confeccionado un ‘Glosario de Cáncer’ que recoge cerca de 700 términos relacionados con las patologías cancerosas, teniendo como objetivo hacer comprender toda la información que recibe el paciente con cáncer y sus familiares.

Primero hay que empezar por la comprensión de las propias palabras, para ello, se ha elaborado un diccionario oncológico con un lenguaje común y sencillo.

Podéis acceder a este glosario pinchando aquí.

Tratamientos contra el cáncer

¿Cuáles son los principales tratamientos contra el cáncer?

Generalmente en el tratamiento del cáncer se siguen unos protocolos. Son un conjunto de normas y pautas (plan de tratamiento) que se establecen, basándose en la experiencia científica, para el tratamiento de una enfermedad.

Estos protocolos, que se emplean de forma generalizada en todos los hospitales, recogen las indicaciones o limitaciones del tratamiento en función de una serie de factores relacionados con el tumor y con el paciente.

Las principales modalidades de tratamiento son: cirugía, radioterapia y quimioterapia. Aunque también puede administrarse otro tipo de terapias específicas para algunos tumores como la hormonoterapia, la inmunoterapia, el tratamiento con láser, etc.

Fuente: Asociación Española Contra el Cáncer

¿Cómo actúan?

Normalmente, las células que componen los distintos órganos se dividen de manera ordenada con el fin de reemplazar a las células viejas y mantener los distintos órganos en condiciones apropiadas. Esta división está estrictamente regulada por unos mecanismos llamados de control, que le indican a la célula cuándo dividirse o cuándo permanecer estable.

Los tumores malignos se caracterizan por estar formados por células anómalas cuyos mecanismos de regulación de la división se han alterado, por lo que son capaces de multiplicarse descontroladamente e invadir y afectar órganos vecinos. Durante la división, la célula es más frágil a cualquier modificación que pudiera surgir en su entorno.

Tanto la quimioterapia como la radioterapia modifican este entorno, alterando la división de las células tumorales e impidiendo su multiplicación y por tanto destruyéndolas. Con el tiempo esto se traduce en una disminución o desaparición del tumor maligno.

Fuente: Asociación Española Contra el Cáncer

¿Cómo funciona la quimioterapia?

Mientras que la cirugía y la radioterapia actúan eliminando tumor a nivel local, la quimioterapia se distribuye de forma sistémica y actúa tanto localmente como en a todas las zonas del organismo, pudiendo destruir células malignas que estén a distancia.

Fuente: Sociedad Española de Oncología Médica

¿Cuántos tipos de quimioterapia hay?

Según cuándo y con qué finalidad se administre la quimioterapia respecto a las otras modalidades terapéuticas del cáncer, ésta se clasifica en:

  • Quimioterapia adyuvante: es la quimioterapia que se administra generalmente después de un tratamiento principal como es la cirugía, para disminuir la incidencia de diseminación a distancia del cáncer.
  • Quimioterapia neoadyuvante o de inducción: Es la quimioterapia que se inicia antes de cualquier tratamiento quirúrgico o de radioterapia con la finalidad de evaluar la efectividad in vivo del tratamiento.
  • Radioquimioterapia concomitante: También llamada quimioradioterapia, que se administra de forma concurrente o a la vez con la radioterapia con el fin de potenciar el efecto de la radiación o de actuar espacialmente con ella, es decir potenciar el efecto local de la radiación y actuar de forma sistémica con la quimioterapia.
  • Quimioterapia paliativa: en tumores que no se vayan a intervenir quirúrgicamente por existir metástasis a distancia y cuando la finalidad del tratamiento no sea curativa.

Fuente: Sociedad Española de Oncología Médica

¿Cuáles son los efectos secundarios más frecuentes de la quimioterapia?

El cansancio, la falta de apetito, inflamación de la boca, alteración del gusto de los alimentos, náuseas, vómitos o diarreas pueden tener un efecto negativo importante en la nutrición y en el estado general del paciente.

La Asociación Española Contra el Cáncer ofrece algunos consejos sobre cómo combatirlos aquí.

¿Cómo puedo cuidarme durante la quimioterapia?

¿Cómo funciona la radioterapia?

La radioterapia es un tratamiento exclusivamente local o loco-regional (cuando se incluyen los ganglios cercanos al tumor), es decir trata el cáncer en su lugar de origen y su objetivo varía en función de cuando se administra.

Fuente: Asociación Española Contra el Cáncer

¿Cuántos tipos de radioterapia hay?

En función de la forma de administración de las radiaciones, se pueden diferenciar dos tipos de radioterapia:

  • Radioterapia externa: las radiaciones son generadas y emitidas por máquinas de gran tamaño capaces de realizar tratamientos de muy alta precisión: el acelerador lineal.
  • Radioterapia interna: en el tratamiento con radiaciones es frecuente el empleo de determinado material (isótopos radioactivos) que se introduce en el interior del cuerpo del paciente.

Fuente: Asociación Española Contra el Cáncer

¿Cuáles son los efectos secundarios más frecuentes de la radioterapia?

La radioterapia, al mismo tiempo que elimina células enfermas, puede afectar a los tejidos sanos cercanos al área de tratamiento y como consecuencia pueden aparecer efectos secundarios.

En algunas personas se producen efectos mínimos, mientras que en otras, éstos son más serios y es necesario administrar tratamiento médico para su control.

La Asociación Española Contra el Cáncer ofrece más información sobre ellos aquí, y algunas recomendaciones para llevar a cabo durante el tratamiento aquí.

¿Cómo puedo cuidarme durante la radioterapia?

¿Qué es la hormonoterapia?

La hormonoterapia o tratamiento del cáncer con hormonas es una terapia más del arsenal disponible en el tratamiento de algunos tumores como el cáncer de mama y el de próstata.

El tratamiento hormonal actúa alterando la producción o impidiendo la acción de los estrógenos o de la testosterona sobre los órganos diana. Su objetivo es eliminar o reducir el tumor mejorando la supervivencia y la calidad de vida del paciente.

Fuente: Asociación Española Contra el Cáncer

¿Cuáles son los efectos secundarios más frecuentes de la hormonoterapia?

La hormonoterapia es de forma general un tratamiento bien tolerado sobre todo si lo comparamos con otras opciones de tratamiento como puede ser la quimioterapia.

No obstante, también pueden aparecer algunos efectos secundarios, en la mayoría de las ocasiones leves, que conviene conocer: sofocos, astenia, disminución de la líbido, trastornos en el estado de ánimo o dolores osteomusculares.

Fuente: Sociedad Española de Oncología Médica

¿Qué recomendaciones dietéticas deben seguir los pacientes con tratamiento con quimioterapia o radioterapia?

Las dificultades para realizar una dieta correcta y los problemas nutricionales son una complicación habitual de los pacientes con cáncer. Los problemas más frecuentes que requieren modificaciones en la dieta son producidos por los efectos generales del tumor o los efectos secundarios del tratamiento: pérdida de apetito, inflamación de la mucosa de boca y garganta, alteración del gusto y olfato, boca seca y dificultad para tragar, náuseas y vómitos, diarrea o estreñimiento.

Una alimentación correcta y saludable durante el tiempo que dura el tratamiento, puede ayudarte a que te sientas mejor y más fuerte para tolerar la quimioterapia o la radioterapia.

Para consultar más información sobre alimentación, consejos prácticos, recomendaciones alimenticias y recetas para pacientes, descarga aquí la guía ‘Alimentación y Cáncer’ de la Asociación Española Contra el Cáncer.

Dudas, temores y creencias erróneas

¿Puedo heredar la enfermedad?

Es poco probable. Sólo en algunas familias existe una cierta predisposición para padecer determinados tipos de cáncer (suponen un 5-10% del total de cánceres).

¿Tendré dolor?

Posiblemente, no. El cáncer no tiene por qué doler. La aparición de dolor depende de la zona en que se localiza el tumor. Pero, en cualquier caso, existe gran cantidad de opciones de tratamiento contra el dolor que controlan, en un porcentaje muy elevado de los casos, las molestias del paciente.

¿Tendré que estar ingresado?

En algunas ocasiones. A veces, cuando se inicia un tratamiento para el cáncer, el paciente ha de ser ingresado durante un tiempo, generalmente para controlar más fácilmente los efectos secundarios de la terapia.

¿Tendré que dejar de trabajar?

Depende de cada persona. En ocasiones, la enfermedad o los tratamientos hacen que la persona tenga algún grado de deterioro físico, y necesite, temporalmente, más reposo y descanso. Sin embargo, la mayoría de las personas pueden seguir realizando las actividades diarias habituales y, dependiendo del tipo de trabajo, no necesitan abandonarlo.

¿Si tengo pocos efectos secundarios es porque el tratamiento no es eficaz?

No tiene nada que ver. Los efectos secundarios del tratamiento no se relacionan con la eficacia del mismo, dependen del tipo y dosis de la terapia y de la sensibilidad del paciente. Es decir, que el hecho de no presentar síntomas no significa que la terapia no esté siendo efectiva.

¿Cómo puedo saber si el tratamiento funciona?

Tus médicos te lo indicarán. Para conocer cómo responde un cáncer al tratamiento, es preciso realizar una serie de pruebas que permitan valorar al médico la evolución del mismo. Sólo después de dicho estudio se podrá conocer si el tratamiento ha sido eficaz.
El médico indicará qué pruebas son necesarias y cuándo es el momento más indicado para su realización.

¿Puedo comer y beber normalmente?

En la mayoría de las ocasiones no es preciso modificar la dieta. En general, es recomendable realizar una alimentación equilibrada y saludable (como cualquier persona no enferma). Un buen estado de nutrición permite tolerar mejor las terapias.
Con algunos tumores y/o tratamientos es necesario modificar, temporalmente, la dieta para minimizar o hacer desaparecer algún síntoma molesto. Una vez que dicho síntoma desaparece, se puede reinstaurar, poco a poco, la dieta habitual. En estos casos, el médico te proporcionará recomendaciones y consejos sobre la dieta para realizarla de la mejor forma.

¿Puedo tomar remedios naturales?

No, no es aconsejable. La creencia de que existen remedios naturales que puedan ayudar al paciente a curarse de su enfermedad y que son inofensivos está muy extendida. Sin embargo, dicha afirmación no es correcta. Generalmente, no existen estudios científicos serios sobre estos remedios o tratamientos alternativos que evidencien su eficacia contra el cáncer.  Es muy importante no llevar a cabo ningún tipo de medida o terapia alternativa desconocida sin consultarlo previamente con tu equipo médico. Puede ser perjudicial o interferir con la terapia o los resultados de las pruebas.

¿Cómo sé si la enfermedad ha desaparecido?

Tus médicos te lo dirán. Una vez finalizado el tratamiento del cáncer, es preciso llevar a cabo una serie de revisiones periódicas para controlar los efectos secundarios y la evolución de la enfermedad.
Para determinar si el tumor ha desaparecido es preciso realizar una serie de pruebas, indicadas por el médico, que permitan valorar la respuesta de los tratamientos.

¿Es un diagnóstico de cáncer es sinónimo de muerte irremediable e insufrible?

No. Hoy en día, este mito debe ser desterrado de una sociedad como la nuestra. No sólo porque cada vez se consigue la curación de una mayor proporción de casos de cáncer, sino porque en un número importante de casos sus síntomas pueden ser controlados de forma adecuada.
Más de la mitad de las personas con cáncer se curan y, en otro porcentaje importante, el cáncer se convierte en una enfermedad crónica en la que los pacientes poseen una buena calidad de vida.

¿Si no se puede operar es que no tiene cura?

No. Hay cánceres que se pueden controlar o superar aunque la cirugía no sea posible, como es el caso de las leucemias, que afectan a las células de la sangre. En la actualidad existen tratamientos como la quimioterapia y la radioterapia que pueden ser el tratamiento más indicado para controlar un tipo de tumor concreto. Ningún tratamiento por sí mismo es más curativo que otro, sino que dependerá del tipo de tumor y su localización, es decir, para cada caso de cáncer existe un tratamiento concreto.

¿Si me dan morfina es porque voy a morir dentro de poco?

No. La morfina es un fármaco muy eficaz contra el dolor, que se debe utilizar en el caso de que este no ceda con otros medicamentos. Por tanto, no sólo debe administrarse en los últimos momentos de la enfermedad, sino siempre que se precise para mejorar la calidad de vida del enfermo.

Fuente: Asociación Española Contra el Cáncer

Asesoramiento oncoestético

¿Cuáles son los principales cuidados dermatológicos que debo llevar a cabo durante y después del tratamiento?

¿Cómo puedo maquillarme para mejorar mi aspecto físico durante y después del tratamiento?

¿Qué tipo de peluca debería elegir si he perdido el pelo durante el tratamiento?

¿Cómo puedo colocarme un pañuelo si he perdido el pelo durante el tratamiento?

¿Cómo puedo cuidar mis manos y mis uñas durante el tratamiento?

¿Cómo puedo maquillar mis cejas si las he perdido durante el tratamiento?

¿Cómo puedo lavar mi peluca en casa?

Las pelucas sintéticas pueden lavarse en casa sin ningún problema, ya que seguirán estando fantásticas después de seguir estos sencillos pasos que nos da Oncovital aquí.

¿Puedo teñirme el pelo una vez que me crezca después de los tratamientos?

No hay ninguna contraindicación para el uso de tintes, por lo que podrás teñirte el pelo con tranquilidad en cuanto tengas la longitud adecuada para quitarte la peluca o el pañuelo.

Sí deberás pasar un tiempo prudencial (entre cuatro y cinco meses) desde la finalización del tratamiento, hasta que la piel se haya regenerado tras la quimioterapia y el riesgo de alergia se haya reducido.

Fuente: Revista Rose

¿Cómo puedo cuidar mi boca durante el tratamiento?

La mucosa de la boca es muy sensible a la accion de la quimioterapia y la radioterapia, puede causar úlceras en la boca conocida como mucositis oral. Estas úlceras a menudo causan dolor y dificultad al tragar, poniendo en entredicho el apetito del paciente y la nutrición en general.

Oncovital os propone algunas recomendaciones que os pueden ayudar aquí.